Robé todas las estrellas del cielo para hacerte una efímera tobillera, una que cada noche te pudieras poner.
-Mi Coca-Cola está caliente, cariño.
No pasa nada, mi vida. Aquel día fundí el hielo de los polos y coloqué, muy cuidadosamente, uno de ellos en tu refresco.
Llevándolo a los pies de tu cama, privé a muchas personas del sonido del mar, tan sólo para que tú pudieras tranquilizarte y dormir.
El 19 de Enero soborné a mi amigo el sol para que se colara entre tus sábanas y te diera calor.
Y bien, querida,¿ Qué es lo que hoy puedo hacer por ti?.¿ Qué es exactamente lo que quieres de mi?.
Tan patético como cierto, te lo conseguiría.